DE las ideas en fuga. O soñar que somos seres irreales. En virtud del tiempo me aproximo a creer o disolver las dudas en barros añejos de sinrazón.
Las IDEAS vuelan y explotan en nuestra cabeza, hierven y rechiñan, pero no las dejamos huir. Solo por que sí.
Por que somos seres razonables.
En el absoluto infarto de la rutina, nos quejamos de ser más pobres y menos cuerdos, pero nos sonroja la idea de decir lo que pensamos, por que somos seres en red; la sumatoria de ideas preconcebidas.
Idealmente propias.

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