El arte de hablar solo no se define por las veces que no te escucharon, sino por las mil y una formas en que sí pudieron haberte escuchado.
Tal vez, y solo tal vez digo, que si uno piensa en cuántas otras personas podría ser o llegar a ser (que no es lo mismo) por el tan solo pretexto de hacerse oir, termina perdiendo la poca cordura.
Ayer dije un montón de cosas poco ciertas. Hoy dejo al aire verdades absolutas que nadie pretende oir ni leer-
Puede ser que mañana alguien se carcoma por dentro sin saber por qué ni cómo, sin sospechar siquiera que son mis palabras las que luego de pasar ligeras, comiencen a hacer una mella insólita e imperceptible, como la de las olas en las rocas del mar, mas no por eso menos cierta.
Esas son las peores.
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